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EMC - Otorrinolaringología
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ISSN (Print) 1632-3475
Published by Elsevier Homepage  [3161 journals]
  • Anatomía de las cavidades nasosinusales
    • Abstract: Publication date: April 2018Source: EMC - Otorrinolaringología, Volume 47, Issue 2Author(s): J. Delmas, T. Radulesco, A. Varoquaux, J.-M. Thomassin, P. Dessi, J. MichelLa anatomía de las cavidades nasosinusales presenta varias particularidades. En primer lugar, su complejidad las convierte en una región difícil de aprender por los profesionales jóvenes, tanto anatomistas como radiólogos o cirujanos. En este artículo, además de la presentación de la anatomía descriptiva clásica, los autores han querido puntualizar los conceptos principales de anatomía quirúrgica y los elementos clave de la anatomía radiológica nasal y sinusal. Se insistirá en las nuevas nomenclaturas, en particular del sistema etmoidofrontal, para permitir una mayor adecuación con la nomenclatura utilizada en las publicaciones internacionales. Las numerosas ilustraciones que se presentan permiten al lector familiarizarse con la anatomía normal y llaman su atención sobre las principales variantes anatómicas que se pueden encontrar. En este artículo, se llama la atención del lector sobre la utilización de la tomografía computarizada de haz cónico (TCHC), que parece ser una técnica de imagen sinusal prometedora.
       
  • Tumores del nervio facial
    • Abstract: Publication date: April 2018Source: EMC - Otorrinolaringología, Volume 47, Issue 2Author(s): J. Barbut, F. TankéréLos tumores del nervio facial son raros y los más frecuentes de ellos son el schwannoma del nervio facial y el hemangioma. Las otras etiologías se describen como diagnósticos diferenciales. El schwannoma del nervio facial puede afectar a todos los segmentos intrapetrosos del nervio, pero se localiza preferentemente en el ganglio geniculado. Las manifestaciones más frecuentes son una afectación de la motricidad facial o los signos cocleovestibulares. La resonancia magnética y la tomografía computarizada (TC) son indispensables para pensar en el diagnóstico, precisar la extensión de la lesión, descartar las otras etiologías y definir la vía de acceso de un posible tratamiento quirúrgico. El reto principal en estos tumores del nervio VII es la preservación o la rehabilitación de la función facial teniendo en cuenta también el problema auditivo. Dependiendo del estado de la motricidad facial y de la audición, de la localización del tumor, de su progresión, así como de la edad y los deseos del paciente, el tratamiento puede ser quirúrgico (resección total o parcial), mediante radioterapia estereotáxica, o consistir en una vigilancia simple.
       
  • Tumores malignos del oído
    • Abstract: Publication date: April 2018Source: EMC - Otorrinolaringología, Volume 47, Issue 2Author(s): C. Beauvillain de Montreuil, A. JourdainLos tumores malignos del oído engloban tumores desarrollados en un órgano funcional compuesto por estructuras histológicas distintas, lo que explica el carácter diverso que pueden presentar estas neoplasias. Los carcinomas del pabellón auricular (oreja) y del conducto auditivo externo (CAE) son los más frecuentes. La mayoría de estos tumores son neoplasias dermatológicas, principalmente el carcinoma basocelular (CBC), carcinomas epidermoides (CE) y, en menos ocasiones, melanomas o carcinomas neuroendocrinos de Merkel. Estos tumores plantean, al nivel del pabellón, los mismos problemas diagnósticos y terapéuticos que los otros tumores cutáneos. En el CAE, la situación es más compleja, debido a la presencia en la piel de muchas células ceruminosas y glandulares, que pueden desarrollar adenocarcinomas o carcinomas adenoides quísticos. El diagnóstico de estos tumores malignos es difícil en ocasiones cuando simulan una otitis externa, al comienzo banal, pero que debe suscitar sospechas debido a su resistencia a los tratamientos. La biopsia con anestesia local, e incluso general (debido al dolor), es la única prueba que permite confirmar el diagnóstico y el tipo histológico. El tratamiento es principalmente quirúrgico, con una resección ósea amplia, dependiendo de la extensión tumoral observada idealmente antes de la intervención mediante pruebas de imagen, que deben asociar una tomografía computarizada (TC) y una resonancia magnética (RM). Los tumores del oído medio son mucho más raros, sobre todo porque puede ser difícil distinguir un tumor primario del oído medio o un tumor del CAE que invada el oído medio. Entre los tumores malignos del conducto auditivo interno (CAI), predomina el schwannoma maligno, tanto primario, como favorecido por una irradiación previa. Los tumores del saco endolinfático suelen ser de diagnóstico tardío, debido a su latencia. Obligan a buscar de forma sistemática la presencia de un síndrome de Von Hippel-Lindau. Los tumores óseos del peñasco suelen ser sarcomas, en particular condrosarcomas. Sin embargo, en presencia de un tumor óseo, hay que sospechar una metástasis ósea de un carcinoma pulmonar, digestivo, renal, mamario o de otros tumores osteófilos. En los niños, se debe sospechar una histiocitosis de células de Langerhans ante un tumor óseo del peñasco y hay que realizar una biopsia ósea.
       
  • Trastornos centrales de la audición
    • Abstract: Publication date: April 2018Source: EMC - Otorrinolaringología, Volume 47, Issue 2Author(s): M. Puechmaille, L. Gilain, P. Avan, T. MomLos trastornos centrales de la audición engloban, por una parte, las sorderas centrales debidas a lesiones corticosubcorticales que dan lugar a cuadros semiológicos conocidos desde hace tiempo (sordera verbal, sordera cortical y agnosia auditiva) y, por otra parte, trastornos auditivos menos marcados y que se han identificado más recientemente, como algunos retrasos del aprendizaje infantil, algunas sorderas del adulto que contrastan con unos umbrales auditivos periféricos en los límites de la normalidad (disfunción auditiva indefinida [obscure auditory dysfunction], sordera oculta) y algunas presbiacusias con participación central. La amusia congénita es un trastorno genético central de la audición muy frecuente. Estos trastornos son difíciles de diagnosticar y su detección requiere pruebas subjetivas y electrofisiológicas específicas. Sin embargo, es importante establecer el diagnóstico de estos trastornos centrales de la audición para mejorar el tratamiento de las personas afectadas, en particular en los niños que están en pleno período de aprendizaje. Existen numerosas etiologías, que incluyen los trastornos isquémicos, hemorrágicos, tumorales, infecciosos, degenerativos, así como iatrogénicos (esencialmente quirúrgicos y radioquirúrgicos). Algunas causas infantiles no son « estáticas », sino relacionadas con una desincronización de la maduración de las vías auditivas. La exploración objetiva puede basarse en la electrofisiología. Estas técnicas, que utilizan los potenciales provocados auditivos precoces, semiprecoces y tardíos, los potenciales provocados auditivos de estado estable (ASSR, auditory steady state response) y los potenciales provocados auditivos del tronco del encéfalo con estímulo de habla (S-ABR, speech-auditory brainstem response), proporcionan informaciones limitadas sobre el estado de las vías auditivas centrales, pero pueden ayudar a clasificar las diferentes afecciones causales, en particular a la hora de identificar las localizaciones de las lesiones. Las pruebas de imagen funcionales (resonancia magnética funcional [RMf], magnetoencefalografía, tomografía por emisión de positrones [PET]) son prometedoras, pero su aplicación clínica aún es limitada.
       
  • Dolor en otorrinolaringología
    • Abstract: Publication date: February 2018Source: EMC - Otorrinolaringología, Volume 47, Issue 1Author(s): J.-M. Prades, M. GavidEl dolor cervicofacial es un síntoma neurológico complejo con varios componentes: somestésico, cognitivo, afectivo y conductual. El paciente exige más tiempo que una simple consulta observacional: la anamnesis y la exploración locorregional (e incluso general) deben dar lugar a un diagnóstico cualitativo y cuantitativo del dolor, que culminará en una estrategia precisa de pruebas complementarias (pruebas de imagen) y de tratamiento. Las cefaleas primarias o esenciales representan el 90% de las cefaleas observadas y en la mayoría de los casos son benignas: se deben distinguir la migraña, cefalea tensional, cefalea crónica diaria (CCD) y la cefalea histamínica de Horton. Cualquier modificación de la semiología habitual o su aparición inesperada debe alertar al médico y hacer que se realice una resonancia magnética (RM) cerebral de urgencia. Una CCD obliga a buscar un abuso de analgésicos; un acceso de cefalea histamínica de Horton debe hacer que se administre rápidamente sumatriptán y oxigenoterapia en alto flujo. Las cefaleas secundarias se caracterizan por su contexto o una causa precisa. Se asocian a un traumatismo craneal, una afectación endocraneal infecciosa, tóxica (monóxido de carbono) o metabólica, un trastorno de la hidráulica del líquido cefalorraquídeo (LCR) o a una afectación pericraneal orbitaria, nasosinusal, bucodental, otológica o cervicógena. Las neuralgias cervicofaciales obligan a pensar en varios factores etiológicos: un conflicto vasculonervioso trigeminal para la neuralgia facial o el virus herpes para la neuralgia del ganglio geniculado. Algunos contextos deben destacarse: las cefaleas agudas en urgencias, las cefaleas de los niños y de los ancianos, el dolor en pacientes con carcinomas evolutivos de las vías aerodigestivas superiores, durante un tratamiento o en caso de algias como secuelas somáticas o psíquicas. Es necesario contar con unos conocimientos farmacológicos mínimos, en particular para los opioides y los tratamientos de las neuropatías. A menudo, hay que considerar un tratamiento multimodal. El dolor postoperatorio en otorrinolaringología obliga al cirujano a respetar las recomendaciones, como después de una amigdalectomía, modelo de una cirugía corriente e hiperálgica tanto en niños como en adultos.
       
  • Tumores nerviosos del cuello
    • Abstract: Publication date: February 2018Source: EMC - Otorrinolaringología, Volume 47, Issue 1Author(s): A.-O. Diallo, P. Philouze, P. CéruseEn la mayoría de los casos, los tumores nerviosos del cuello aparecen de forma aislada y esporádica, pero pueden integrarse en el contexto de enfermedades hereditarias como las neurofibromatosis y las schwannomatosis, que deben buscarse. En la inmensa mayoría de los casos, son benignos, pero es importante no pasar por alto las formas malignas. Gracias a los progresos de las pruebas de imagen, se puede obtener un diagnóstico preterapéutico sin biopsia previa, pero la certeza absoluta se consigue siempre con la biopsia, aunque en algunas formas el diagnóstico histológico preciso no siempre es fácil. El tratamiento de referencia es la cirugía pero, debido a las secuelas que puede causar la resección, se puede proponer una vigilancia o una radioterapia, manteniendo una vigilancia muy estrecha sobre los posibles errores diagnósticos y los riesgos de transformación maligna. Es indispensable llevar a cabo un tratamiento multidisciplinario, debido a la complejidad de algunas formas.
       
  • Quistes de la laringe y laringoceles
    • Abstract: Publication date: February 2018Source: EMC - Otorrinolaringología, Volume 47, Issue 1Author(s): F. Richard, M. Mondain, R. GarrelLos quistes de la laringe y los laringoceles constituyen una entidad nosológica heterogénea. El componente principal de estas afecciones se desarrolla a expensas del ventrículo laríngeo (o ventrículo de Morgagni) y de su apéndice anterior, el sáculo. Se trata de los quistes saculares, los laringoceles, los laringomucoceles y los laringopioceles. El segundo marco nosológico está constituido por los quistes de inclusión o de retención glandular, que pueden afectar a cualquier compartimento laríngeo. Por último, algunos quistes muy infrecuentes pueden aparecer por anomalías del desarrollo embrionario que dan lugar a malformaciones del cartílago tiroides, quiste foraminal y duplicación quística de la laringe. La sintomatología depende de la edad de aparición, de la localización y del volumen del quiste, así como de una posible sobreinfección. Muchos quistes son asintomáticos. Por el contrario, algunos casos se manifiestan por una disnea aguda potencialmente mortal en un contexto en ocasiones infeccioso. El tratamiento, fuera de la fase urgente, consiste en la resección endoscópica con láser o, en su defecto, en la marsupialización. Cuando existe un componente extralaríngeo predominante, éste se trata por vía externa. El tratamiento quirúrgico adecuado ofrece buenas posibilidades de curación, pero las recidivas siempre son posibles, lo que obliga a realizar intervenciones repetidas.
       
  • Disnea laríngea del adulto
    • Abstract: Publication date: February 2018Source: EMC - Otorrinolaringología, Volume 47, Issue 1Author(s): Y. Caussé, R. GarrelLa disnea laríngea es una urgencia otorrinolaringológica frecuente desde el punto de vista tanto terapéutico (restitución de la vía aérea) como diagnóstico. Es el reflejo de un aumento de las resistencias al flujo de aire en la vía respiratoria al nivel de la laringe, órgano de pequeño calibre. El diagnóstico positivo se realiza por la demostración de la tríada sintomática: bradipnea inspiratoria con tiraje y ruido inspiratorio laríngeo (cornaje, estridor), lo que permite distinguirla de otras disneas. El diagnóstico etiológico se basa esencialmente en el contexto (traumático, infeccioso, intoxicación, mixto) y las características de aparición de la disnea (aguda, progresiva). La etiología es variada, orgánica o funcional, intrínseca o extrínseca, al nivel de una o de varias regiones de la laringe (subglotis, glotis y/o supraglotis). En caso de disnea laríngea aguda, la búsqueda de signos de gravedad se realiza a la vez que la de las circunstancias de aparición. De este modo, los distintos cuadros característicos dan lugar a un diagnóstico y un tratamiento práctico en función del grado de urgencia. El diagnóstico etiológico se respalda con la exploración física ORL, en la que la exploración nasofibroendoscópica puede completarse con una endoscopia de las vías aerodigestivas superiores y pruebas complementarias en función de las etiologías sospechadas y del contexto.
       
 
 
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