for Journals by Title or ISSN
for Articles by Keywords
help
Followed Journals
Journal you Follow: 0
 
Sign Up to follow journals, search in your chosen journals and, optionally, receive Email Alerts when new issues of your Followed Journals are published.
Already have an account? Sign In to see the journals you follow.
Journal Cover
EMC - Técnicas Quirúrgicas - Aparato Digestivo
Number of Followers: 0  
 
  Full-text available via subscription Subscription journal
ISSN (Print) 1282-9129
Published by Elsevier Homepage  [3163 journals]
  • Cirugía de la incontinencia anal del adulto
    • Authors: G. Meurette; P.-A. Lehur
      Pages: 1 - 16
      Abstract: Publication date: April 2018
      Source:EMC - Técnicas Quirúrgicas - Aparato Digestivo, Volume 34, Issue 2
      Author(s): G. Meurette, P.-A. Lehur
      La incontinencia anal puede definirse por la pérdida de control voluntario de la expulsión de las heces y de los gases. Se trata de una discapacidad grave cuyo tratamiento puede ser quirúrgico en algunos casos. El éxito de los tratamientos quirúrgicos se basa en una evaluación precisa de los síntomas y de las causas de la incontinencia anal. La exploración de la estática rectal, así como la ecografía endoanal (EEA) son indispensables para la identificación precisa de las causas de la incontinencia anal. Cuando se encuentra un trastorno de la estática, se puede proponer su corrección con un nivel de mejora significativo de la continencia. La esfinterorrafia directa con sutura en planos superpuestos se propone en las rupturas esfinterianas localizadas, en la mayoría de los casos de causa obstétrica. Constituye el tratamiento histórico propuesto y cuyos resultados se han descrito ampliamente en la literatura científica. Aunque el 70-80% de los pacientes logran en el postoperatorio una continencia satisfactoria después de este procedimiento, el beneficio parece transitorio, con un empeoramiento manifiesto de la continencia con el tiempo. Las plastias mucosas están indicadas en la incontinencia de origen sensitivo posthemorroidectomía (incontinencia anal pasiva). La neuroestimulación sacra proporciona una alternativa poco invasiva cuando fracasa la reparación esfinteriana, como complemento de este método o si no existe una lesión esfinteriana sistematizada. La graciloplastia dinámica es un método más invasivo, cuya morbilidad debe tenerse en cuenta en el balance beneficio/riesgos. El esfínter anal magnético proporciona una alternativa que actualmente está en fase de evaluación, pero con resultados prometedores. Constituye una alternativa de futuro en el tratamiento del refuerzo esfinteriano, pero se debe evaluar con un seguimiento prolongado. La colostomía es un método de último recurso y es eficaz para mejorar la comodidad de los pacientes. La discapacidad que causa la ostomía podría limitarse mediante las técnicas de irrigación cólica anterógrada. Por último, diversas técnicas innovadoras aún están en fase de evaluación y de desarrollo, dejando entrever nuevas opciones terapéuticas en los próximos años.

      PubDate: 2018-06-01T12:34:43Z
      DOI: 10.1016/s1282-9129(18)89913-5
       
  • Tratamiento quirúrgico de los rectoceles
    • Authors: G. Meurette; A. Vénara; P.-A. Lehur
      Pages: 1 - 12
      Abstract: Publication date: February 2018
      Source:EMC - Técnicas Quirúrgicas - Aparato Digestivo, Volume 34, Issue 1
      Author(s): G. Meurette, A. Vénara, P.-A. Lehur
      El rectocele se define como una hernia de la pared anterior del recto. En la mayoría de los casos, esta protrusión se produce a través del tabique rectovaginal. De forma excepcional, es posible que la protrusión sea lateral a través de los músculos elevadores o anterior en el varón tras una prostatectomía, en la celda prostática. El rectocele se relaciona con múltiples manifestaciones clínicas: ginecológicas de tipo tumefacción vaginal, asociada en ocasiones a un prolapso urogenital, o digestivas de tipo obstrucción de la defecación. En este último caso, suele asociarse a una procidencia interna del recto. La decisión quirúrgica se basa en una evaluación pélvica clínica completa, un estudio funcional y morfológico basado en una evaluación precisa de los síntomas, un estudio radiológico anorrectal (defecografía con contraste de las asas de intestino delgado y/o defeco-resonancia magnética [RM]), manometría anorrectal y estudio urodinámico. La corrección de los rectoceles aislados puede efectuarse por vía baja, perineal. La vía transanal tradicional (Sullivan, Khubchandani) permite una plicatura endoluminal de la musculatura rectal y una resección de la mucosa rectal distendida por el rectocele. Una alternativa la constituyen las técnicas de resección rectal transanal mediante grapado (STARR y trans-STARR), aunque estos accesos se limitan a casos seleccionados. El acceso perineovaginal permite acceder al rectocele por su cara vaginal (el colpocele): mediante unas bolsas de tabaco concéntricas y el retensado de la fascia rectal se reduce; una miorrafia de los músculos elevadores del ano, respetando el calibre de la vagina, refuerza la reparación y retensa el piso pélvico. La suspensión vaginal del ligamento sacroespinoso (Richter) puede completar el montaje quirúrgico en caso de asociación a un elitrocele. La utilización de prótesis de refuerzo del tabique rectovaginal por vía perineal ha dado lugar a debates aún no resueltos, debido a que aún no se ha evaluado por completo el riesgo de erosión, de infección y de exposición del material implantado. La morbilidad de estas técnicas es esencialmente local. Sus resultados funcionales son globalmente buenos, aunque dependen del contexto clínico y de la elección de la indicación quirúrgica. La vía alta abdominal es un acceso alternativo que puede preferirse cuando se requieren procedimientos asociados en los tractos urinario y/o genital, para un rectocele que se asocie a otros elementos de prolapso. Permite, después de la disección rectovaginal y de la douglasectomía, reforzar el tabique rectovaginal con una prótesis no reabsorbible y suspender sin tensión las caras anterior del recto y posterior de la vagina del promontorio lumbosacro. El acceso laparoscópico es actualmente la referencia para este procedimiento de suspensión de la zona posterior de la pelvis. El tratamiento quirúrgico está indicado ante un rectocele sintomático, cuando la rehabilitación por retroalimentación de una asincronía abdominoesfinteriana y el tratamiento médico del estreñimiento no han corregido las molestias funcionales. Dado que no existen factores predictivos del resultado postoperatorio, se debe informar a las pacientes del riesgo de corrección incompleta de los síntomas o del fracaso. Las anomalías asociadas de la estática pelviperineal deben identificarse durante el tratamiento de un rectocele y se deben tratar de forma simultánea.

      PubDate: 2018-06-01T12:34:43Z
      DOI: 10.1016/s1282-9129(18)88623-8
       
  • Tratamiento quirúrgico de las hernias internas
    • Authors: A. Echaïeb; L. Hrarat; H. Kotobi
      Pages: 1 - 13
      Abstract: Publication date: November 2013
      Source:EMC - Técnicas Quirúrgicas - Aparato Digestivo, Volume 29, Issue 4
      Author(s): A. Echaïeb, L. Hrarat, H. Kotobi
      Las hernias internas consisten en el paso del intestino a través de un orificio intraabdominal natural o patológico. Son poco frecuentes y en la mayoría de los casos se descubren por un síndrome oclusivo inespecífico, aunque presentan características anatómicas y clínicas muy diversas. Desde el punto de vista anatómico, se pueden distinguir tres grupos de hernias internas: las que se producen a través de un orificio natural (hiato de Winslow), las que tienen lugar a través de un orificio patológico (que engloban las hernias transepiploicas, transmesentéricas, transmesocólicas o a través del ligamento ancho) y las hernias retroperitoneales o subperitoneales (que pueden ser paraduodenales izquierdas, paraduodenales derechas, pericecales, intersigmoideas y supravesicales). En este artículo se describen la epidemiología, la fisiopatología, los aspectos clínicos, las modalidades diagnósticas, la elección de las pruebas de imagen y de la vía de acceso, los principios del tratamiento quirúrgico y los posibles procedimientos que deben evitarse para cada tipo de hernia interna.

      PubDate: 2018-06-01T12:34:43Z
      DOI: 10.1016/s1282-9129(13)65959-0
       
  • Tratamiento quirúrgico de las complicaciones de las colostomías
    • Authors: E. Thibaudeau; A. Roch; F. Branger; J.-P. Arnaud
      Pages: 1 - 15
      Abstract: Publication date: November 2013
      Source:EMC - Técnicas Quirúrgicas - Aparato Digestivo, Volume 29, Issue 4
      Author(s): E. Thibaudeau, A. Roch, F. Branger, J.-P. Arnaud
      En este artículo se revisan las distintas complicaciones de las colostomías y su tratamiento. Se dividen en dos grupos. Por una parte, las complicaciones precoces: necrosis del estoma, hemorragias, oclusiones, supuraciones periestomales y retracciones, que con mucha frecuencia requieren una reintervención de urgencia y que suelen ser secundarias a una técnica inadecuada; por otra parte, las complicaciones tardías: prolapso, estenosis, eventraciones periestomales, perforaciones estomales, hemorragias, así como tumores y seudotumores que son muy frecuentes, pero cuyo tratamiento no siempre será quirúrgico.

      PubDate: 2018-06-01T12:34:43Z
      DOI: 10.1016/s1282-9129(13)65960-7
       
  • Tratamiento quirúrgico de las rupturas traumáticas del diafragma
    • Authors: N. Cheynel; O. Facy; P. Ortega Deballon; G. Di Giacomo; P. Rat
      Pages: 1 - 8
      Abstract: Publication date: August 2013
      Source:EMC - Técnicas Quirúrgicas - Aparato Digestivo, Volume 29, Issue 3
      Author(s): N. Cheynel, O. Facy, P. Ortega Deballon, G. Di Giacomo, P. Rat
      Una ruptura diafragmática suele producirse en un politraumatismo, en el que supone un criterio de gravedad. Puede ser difícil ponerla de manifiesto, porque sus signos son poco específicos. Las pruebas de imagen, que visualizan los órganos ascendidos, pero más difícilmente la propia ruptura, pueden no identificarla. Por tanto, suele pasarse por alto en la fase aguda y puede manifestarse de forma tardía. Una vez diagnosticada, el tratamiento quirúrgico consiste en la sutura por vía abdominal, que suele preferirse a la vía torácica, cuyas indicaciones son limitadas. Se debe dar prioridad a la vía laparoscópica en los pacientes estables.

      PubDate: 2018-06-01T12:34:43Z
      DOI: 10.1016/s1282-9129(13)63971-9
       
  • Tratamiento quirúrgico de las complicaciones de la cirugía
           bariátrica
    • Authors: J.-M. Chevallier; R. Arienzo
      Pages: 1 - 16
      Abstract: Publication date: April 2013
      Source:EMC - Técnicas Quirúrgicas - Aparato Digestivo, Volume 29, Issue 2
      Author(s): J.-M. Chevallier, R. Arienzo
      La cirugía bariátrica es un tratamiento eficaz de la obesidad patológica y forma parte en la actualidad de la cirugía digestiva. Cuanto más eficaz es una técnica, más complicaciones puede provocar. Las complicaciones que se producen después de la colocación de una banda gástrica son infrecuentes, pero la tasa de reintervenciones puede alcanzar el 10%: las migraciones intragástricas de la banda (1%) pueden obligar a realizar una gastrotomía, mientras que una banda mal controlada puede causar una necrosis que requiera una gastrectomía amplia. La fístula digestiva alta sigue siendo la complicación más temida. Después de una derivación gástrica, la localización más frecuente de la fístula es la anastomosis gastroyeyunal. Después de una gastrectomía vertical (GV), la fístula se produce en la parte superior de la línea de grapas. Después de una derivación biliopancreática, se trata de una fístula duodenoileal con peritonitis biliar. Se debe llevar a cabo una vigilancia postoperatoria exhaustiva, porque el diagnóstico de las complicaciones es difícil debido a que el cuadro clínico es poco claro; la taquicardia (superior a 120 lpm) obliga a buscar una fístula y a realizar una laparoscopia urgente. Cualquier retraso es perjudicial en estos pacientes obesos, cuyo tratamiento en la unidad de cuidados intensivos es difícil. Si el diagnóstico de la fístula es precoz, se puede suturar, pero si es más tardío, el tratamiento es más largo y difícil, con una fistulización dirigida e incluso con una gastrectomía amplia. A lo largo del tiempo, hay que mantener la vigilancia ante la aparición tardía de dolor abdominal tras una derivación. En ocasiones, puede obligar a realizar una laparoscopia para tratar una hernia interna cerrando las fisuras mesentéricas.

      PubDate: 2018-06-01T12:34:43Z
      DOI: 10.1016/s1282-9129(13)64655-3
       
  • Tratamiento quirúrgico del cáncer del colon derecho
    • Authors: A. Valverde; H. Mosnier
      Pages: 1 - 16
      Abstract: Publication date: April 2013
      Source:EMC - Técnicas Quirúrgicas - Aparato Digestivo, Volume 29, Issue 2
      Author(s): A. Valverde, H. Mosnier
      La colectomía derecha para el tratamiento del cáncer es la resección conjunta de la parte terminal del íleon, del colon ascendente, de la parte derecha del transverso y de todo el territorio ganglionar de drenaje situado en el borde derecho del eje mesentérico superior. La laparotomía es una técnica bien sistematizada que requiere una liberación de todo el marco ileocólico derecho, seguida de un control vascular en el origen de los vasos, cuya distribución presenta muchas variantes anatómicas. El acceso laparoscópico para la colectomía derecha es una técnica validada que permite una resección oncológica con un vaciamiento ganglionar óptimo. La intervención se realiza de «medial a lateral», es decir, controlando primero los vasos en el borde derecho del eje mesentérico superior y liberando después las inserciones externas ileocólicas. La fase más complicada es la del vaciamiento por delante de la cabeza del páncreas.

      PubDate: 2018-06-01T12:34:43Z
      DOI: 10.1016/s1282-9129(13)64656-5
       
  • Cirugía de la enfermedad diverticular complicada del colon
    • Authors: J.-M. Fabre; F. Guillon; N. Mercier
      Pages: 1 - 9
      Abstract: Publication date: February 2013
      Source:EMC - Técnicas Quirúrgicas - Aparato Digestivo, Volume 29, Issue 1
      Author(s): J.-M. Fabre, F. Guillon, N. Mercier
      Las complicaciones agudas de la diverticulosis del colon son sobre todo de tipo infeccioso y muy pocas veces hemorrágicas. La fisuración de uno o de varios divertículos inflamatorios provoca la aparición de un absceso, que al principio es pericólico y que puede complicarse con abscesos pélvicos o evolucionar hacia una peritonitis. La peritonitis por perforación suele ser el cuadro que revela la enfermedad diverticular. La tomografía computarizada (TC) abdominal de urgencia es la prueba de elección. Permite clasificar las complicaciones infecciosas en estadios de gravedad creciente. Las modalidades del tratamiento quirúrgico dependerán del grado de contaminación peritoneal y de la repercusión de la sepsis sobre el estado hemodinámico del paciente. Aunque la intervención de Hartmann es indiscutible en las peritonitis generalizadas estercoráceas, se pueden emplear otros métodos menos agresivos para las complicaciones infecciosas limitadas, con el fin de efectuar una cirugía de resección en el paciente, si es posible en una única intervención quirúrgica. Las complicaciones crónicas consisten en la aparición de fístulas o estenosis y requieren un tratamiento quirúrgico programado.

      PubDate: 2018-06-01T12:34:43Z
      DOI: 10.1016/s1282-9129(12)63393-5
       
  • Cirugía de las complicaciones de las pancreatitis agudas
    • Authors: O. Risse; C. Arvieux; J. Abba; C. Létoublon
      Pages: 1 - 15
      Abstract: Publication date: February 2013
      Source:EMC - Técnicas Quirúrgicas - Aparato Digestivo, Volume 29, Issue 1
      Author(s): O. Risse, C. Arvieux, J. Abba, C. Létoublon
      Las pancreatitis agudas graves se caracterizan por la existencia de tres fases: una fase precoz, en la que la respuesta sistémica inflamatoria predominante se acompaña de insuficiencias orgánicas y donde se forman zonas de necrosis, aunque suelen permanecer estériles; una fase intermedia, pasados 15 días del inicio de la enfermedad, que conlleva un riesgo de infección de las zonas de necrosis; y una fase tardía, varias semanas después del inicio de la enfermedad, donde se pueden desarrollar seudoquistes. En la fase precoz de la pancreatitis no se suele operar el páncreas, aunque muchas complicaciones viscerales pueden requerir una cirugía urgente: necrosis intestinal, hemorragia, síndrome compartimental abdominal. La segunda fase es la del tratamiento de las zonas de necrosis infectada. Las necrosectomías deben limitarse a la resección de los fragmentos necróticos que se desprenden de forma espontánea. Se realizan por accesos y métodos adaptados al grado de infección y de gravedad del paciente, así como a la localización de las lesiones. Esta segunda fase puede requerir un tratamiento multidisciplinario radiológico, quirúrgico y, en ocasiones, endoscópico mediante técnicas mínimamente invasivas si es posible o en ocasiones convencionales, por laparotomía o por un acceso retroperitoneal. La tercera fase es la del tratamiento de los seudoquistes sintomáticos y se realiza por vía endoscópica como primera elección.

      PubDate: 2018-06-01T12:34:43Z
      DOI: 10.1016/s1282-9129(13)63394-2
       
  • Técnicas de trasplante hepático en adultos
    • Authors: L. Sulpice; V. Desfourneaux; M. Rayar; B. Meunier; M. Lakehal; K. Bentabak; A. Graba; K. Boudjema
      Pages: 1 - 27
      Abstract: Publication date: August 2013
      Source:EMC - Técnicas Quirúrgicas - Aparato Digestivo, Volume 29, Issue 3
      Author(s): L. Sulpice, V. Desfourneaux, M. Rayar, B. Meunier, M. Lakehal, K. Bentabak, A. Graba, K. Boudjema
      El 1 de marzo de 1963, Thomas Starzl intentó en Denver, Colorado, el primer trasplante de hígado. Esta operación, «casi imposible», terminó «en tragedia» debido a una hemorragia incoercible. Este fracaso no desalentó al cirujano, quien, apoyado en un programa de experimentación animal de varios años, terminó por imponer «su» trasplante como el único tratamiento eficaz de las enfermedades graves del hígado. Los primeros éxitos del trasplante denominado «clásico» ortotópico, con circulación extracorpórea, fueron el punto de partida de diversas mejoras técnicas: trasplante sin circulación extracorpórea, trasplante a partir de hígados reducidos, trasplante para dos personas a partir de un injerto dividido in situ o ex vivo, trasplante con hemitransposición cavoporta, trasplante auxiliar heterotópico y después ortotópico y, por último, trasplante a partir de un hemihígado extraído de un donante vivo. Se trata de una aventura quirúrgica apasionante que tiene ya cerca de 50 años de historia.

      PubDate: 2018-06-01T12:34:43Z
      DOI: 10.1016/s1283-0798(13)65027-5
       
  • Gastrectomía por cáncer
    • Authors: Dumont Thibaudeau
      Abstract: Publication date: April 2018
      Source:EMC - Técnicas Quirúrgicas - Aparato Digestivo, Volume 34, Issue 2
      Author(s): F. Dumont, E. Thibaudeau
      Las gastrectomías por cáncer con fines curativos implican una resección completa R0 sin ruptura tumoral, con margen parietal sano y vaciamiento ganglionar ampliado. Un perfecto conocimiento de la anatomía vascular y del modo de extensión ganglionar y parietal es indispensable antes de hacer este tipo de cirugía. Las gastrectomías son intervenciones con una morbimortalidad notable y un impacto nutricional significativo. Por lo tanto, estas intervenciones están reservadas para pacientes en buen estado general y tienen fines curativos en la mayoría de los casos. Una evaluación preoperatoria completa permite juzgar la extensión locorregional y a distancia. En Occidente, la quimioterapia perioperatoria es un estándar terapéutico para el cáncer localmente avanzado. El vaciamiento ganglionar ampliado o D2 sin esplenopancreatectomía aumenta las posibilidades de curación y, por lo tanto, es un elemento importante de la cirugía de cáncer gástrico. Una extensión del tumor a órganos vecinos puede requerir su exéresis. El enfoque laparoscópico tiene pocas indicaciones en Occidente y está principalmente justificado para gastrectomías preventivas en pacientes con mutación de CDH1. Después de la gastrectomía, hay varios modos posibles de reconstrucción digestiva destinados a limitar los trastornos funcionales a medio y largo plazo.

      PubDate: 2018-06-01T12:34:43Z
       
  • Oclusión cólica por cáncer
    • Authors: Venara Barbieux; Lermite
      Abstract: Publication date: February 2018
      Source:EMC - Técnicas Quirúrgicas - Aparato Digestivo, Volume 34, Issue 1
      Author(s): A. Venara, J. Barbieux, E. Lermite
      Los cánceres de colon originan el 60-70% de las oclusiones cólicas. Las oclusiones cólicas por cáncer presentan una mortalidad del 15-20% y una morbilidad del 40-50%. La cirugía urgente presenta, a su vez, una morbilidad propia, probablemente mayor que la cirugía programada. Su tratamiento consiste en eliminar la oclusión y posteriormente tratar la enfermedad cancerosa. Los cánceres cólicos derechos/transversos se tratan mediante resección ileocólica con anastomosis ileocólica de entrada. En cambio, el tratamiento de la oclusión del colon izquierdo por cáncer aún no está consensuado. El tratamiento está guiado por el estado del paciente y el estudio oncológico de la enfermedad. Es posible realizar la resección-anastomosis en un tiempo, aunque es una cirugía difícil reservada a los pacientes en mejor estado general. La colostomía primaria es más simple y más rápida. La difusión de las endoprótesis cólicas permitiría disminuir el uso de las ostomías, aunque los estudios más recientes plantean dudas en cuanto a su inocuidad a medio y largo plazo.

      PubDate: 2018-06-01T12:34:43Z
       
 
 
JournalTOCs
School of Mathematical and Computer Sciences
Heriot-Watt University
Edinburgh, EH14 4AS, UK
Email: journaltocs@hw.ac.uk
Tel: +00 44 (0)131 4513762
Fax: +00 44 (0)131 4513327
 
Home (Search)
Subjects A-Z
Publishers A-Z
Customise
APIs
Your IP address: 54.224.91.246
 
About JournalTOCs
API
Help
News (blog, publications)
JournalTOCs on Twitter   JournalTOCs on Facebook

JournalTOCs © 2009-